Mundo acuático

Alzo la mano al cielo y veo una última vez la luz del sol antes de zambullirme en las frías aguas. Dejo que estas me envuelvan y me arrastren hacia su interior, hundiéndome en su oscuro mar.
El agua es tan densa que no me deja ver, no puedo ver, me ahogo, quiero salir de aquí.
La presión sigue aumentando mientras me revuelvo y pataleo intentando liberarme de esta presión que oprime mi pecho.

Y de un sólo golpe, toda la luz de mis recuerdos desaparece, dando paso a la oscuridad de mi alma; cayendo en las profundidades de mis pesadillas, junto a todos mis errores que me impiden avanzar.
El silencio me engulle con su oscuridad aplastante; ya no me quedan fuerzas para intentar nadar.
¡Ayuda!, grito desde el fondo de mi corazón; <<me muero>>.                                   

 – Por favor que alguien me ayude…, -trato de susurrar, mas solo salen mis últimas burbujas de aire que se funden con este vil océano de lágrimas-.

Una mano se abre paso entre las oscuras aguas, toma la mía con firmeza pero con cuidado y tira de mí  hacia arriba, sacándome a la superficie.
Por fin vuelvo a sentir la cálida luz del sol; puedo ver como se extiende ante mí el mundo que no creí volver a ver.                                                                                  

Gracias por liberarme de mi soledad.

 

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